Sin embargo, la seriedad toma asiento en una pésima ubicación en la obra que dramatiza la sociedad. La ponen junto a la amargura, a la tristeza y a la vejez. ¿Acaso uds. no han hecho la misma asociación de ideas?...Sí, también lo he hecho. Y es natural, creciendo con ese prejuicio a tu alrededor...
Pero, como decía, hace falta ver la vida con seriedad. Responsabilizarse. Y reír con ello también... No es una alegría darse cuenta del propósito por el que vivimos? O ver a los amigos, caminando junto a ti? Y sentir el amor de tu familia? No se juega con eso, no se lo fío a cualquiera, no dejo mi destino al azar. Eso implica, entre tantas otras cosas, vivir seriamente. Y ahí es donde radican las más profundas alegrías que vivimos en este caminar...
Todo esto es necesario para pasar al punto que me llama hoy: La Amistad. Uno de esos conceptos bien voceados, manoseados, probablemente el "top one" junto con el Amor. Es fácil enceguecerse y llamar amigo y amor al que incline más la cabeza, y así de fácil también es quitar esos apelativos cuando se es herido. No quiero caer en lo mismo y entregar mi propia definición al respecto, pero sí quisiera motivar una reflexión al respecto: A quién miras para encontrarte a ti mismo? Quién te lleva más hacia quien quieres ser? Y, recalco ahora, cuántos de tus "Te quiero mucho" implican el amor al Destino del otro?
Amar el Destino del otro involucra el amor a su Libertad, implica un seguimiento y una confianza que se manifiestan en la obediencia conciente. Y amar de esa manera, necesita del respeto hacia ti mismo también, a lo que eres.
Es muy extraño, y doloroso (muy doloroso!), que quienes han vivido esta belleza la pierdan, la nieguen. Te nieguen y se nieguen. Cómo se hace para renunciar a un regalo de tamaña dimensión? No hay una molestia ante el vacío, ante ese "algo que se muere en el alma"? Si hay algo difícil de olvidar son las expectativas cumplidas, los requerimientos del ser humano en lo más profundo de sí. Y un Amigo (con mayúscula!) llena una parte importante de ellos...
Creo que las palabras no me alcanzan para describir lo que es la Amistad, y lo que se pierde y gana sin/con ella. Al leerlo, se relativiza un poco, y se torna frío. En estos días se me ha hecho muy evidente... Y el contraste entre los que vienen y los que prefieren ir también.
Y aún en su negación, no puedo dejar de amar a mis amigos. Amar su destino. Y agradezco de manera infinita a quienes aman el mío, aún no estando siempre a mi lado....Quién no necesita amigos con esa seriedad?....
Quisiera dedicarle esta entrada a mis Amigos, en especial a ti Javier, que quizás no llegues a leerla... Hay que dejarle un espacio al dolor, a este duelo, para que la razón serene y acompañe a tu corazón. Es un proceso tan sólo tuyo... cuentas con todo mi apoyo, siempre, siempre!, como tú sabes bien....
Macarena
![]() |
| Saltos del Petrohué, Región de Los Lagos. |
"...te lo digo por amor a tu vida ¿Y sabes qué me hace capaz de decírtelo por amor a tu vida? El amor a mi vida. Porque yo me he tomado en serio mi vida te digo: "Mira, por favor, esto es importante para tu vida. Si me sigues, lo entenderás; así, después, te seguirás a ti mismo; seguirme es como seguirte a ti mismo; somos amigos.
Lo que quería decir es que la palabra obediencia es idéntica a la palabra amistad. Una amistad que no se traduzca en obediencia es algo sentimental, sin fruto ni historia, sin objetivo ni duración, sin rostro. el rostro lo ofrece alguien que se te ha puesto delante y ha hecho que te movieras, cuyas palabras has empezado a intentar entender(empezar a entender quiere decir empezar a ver cómo corresponden a tu corazón) y entonces te ha resultado prácticamente espontaneo preguntar: "¿Y qué hago ahora?"; y él te ha dicho:"Mira, tienes que seguirme, mira cómo lo hago yo; continúa siguiéndome"....Y luego hay otras cosas que se van entendiendo, que corresponden con lo que tú eres, y entonces preguntas:" Y tú,¿ Cómo desarrollas tu tarea?"."¿Cómo tiendes a tu destino?". Y yo, que soy el que va por delante de ti, te lo digo, pero me doy cuenta de que te digo mal y por eso te digo:"¡ Vente mañana otra vez!,¿Vale? Porque mañana intentaré decírtelo mejor, y pasado mañana intentaré decírtelo aún mejor, y, en resumen, todos los días nos lo tenemos que decir, porque así nos lo diremos mejor, y después de muchos, muchos días, la cosa resultará fluida, como mirarse a los ojos. Nos miraremos a los ojos y nos entenderemos; entenderemos incluso cómo obrar, tendremos ganas de actuar, tendremos ciertamente el deseo de actuar. De este modo uno deja de estar solo, finalmente es él mismo, porque el hombre es él mismo cuando está unido..."
Palabras extraídas del libro "Se puede vivir así?", de Luigi Giussani . Capítulo Tercero: La Obediencia, Editorial Encuentro
